La comisión bicameral encargada de estudiar las modificaciones al Código Penal aseguró que presentará su informe final al Senado de la República a más tardar la próxima semana.
Así lo confirmó el presidente de la comisión, el senador Santiago Zorrilla, quien indicó que los trabajos de revisión están en su fase final, tras meses de debates, observaciones y discusiones en torno a los puntos más polémicos del proyecto.
Reformas pendientes desde hace años
El Código Penal dominicano lleva más de dos décadas en proceso de modificación, sin lograr consenso definitivo por temas que incluyen la despenalización de causales para el aborto, el endurecimiento de penas para delitos graves y la tipificación de nuevas figuras penales como el feminicidio, el sicariato o la corrupción administrativa.
Zorrilla explicó que la comisión ha logrado avances significativos y que el texto en discusión ya incorpora las propuestas recibidas tanto de senadores como de diputados, así como de sectores sociales y jurídicos que participaron en vistas públicas.
Contenido del nuevo informe
Aunque no se han revelado todos los detalles, se espera que el informe mantenga sanciones más severas contra delitos como la violación sexual, la violencia intrafamiliar y los crímenes de odio, además de establecer tipificaciones penales más claras para delitos tecnológicos y crímenes ambientales.
Respecto a las causales del aborto, uno de los puntos más controversiales, se desconoce si la comisión incluirá alguna de las excepciones propuestas o mantendrá su exclusión, como en versiones anteriores.
Próximos pasos legislativos
Una vez entregado el informe al Senado, los legisladores deberán debatir y votar el proyecto en dos lecturas consecutivas. De ser aprobado, pasará a la Cámara de Diputados, donde se repetirá el mismo procedimiento.
“Este país necesita un Código Penal moderno, actualizado y que responda a la realidad social y criminal que vivimos. Estamos comprometidos con entregarlo en los próximos días”, afirmó Zorrilla.
Se espera que el informe genere una nueva ola de reacciones en la opinión pública, especialmente por parte de organizaciones feministas, iglesias, juristas y partidos políticos con posturas divididas.
