Una réplica de magnitud 4.4 volvió a sacudir la madrugada de este viernes el estado de La Guaira, en Venezuela, aumentando la tensión entre la población tras los devastadores terremotos registrados el pasado miércoles, que hasta el momento han dejado al menos 235 fallecidos, más de 1,500 heridos y cientos de personas atrapadas bajo los escombros.
El nuevo movimiento telúrico fue sentido con fuerza por los residentes de la zona, quienes salieron nuevamente a las calles en medio del temor de nuevos derrumbes y réplicas.
Las autoridades mantienen las labores de búsqueda y rescate en las áreas más afectadas por los sismos de magnitudes 7.2 y 7.5, considerados entre los más intensos registrados en Venezuela en más de un siglo. Además de las víctimas mortales y los heridos, miles de personas continúan desaparecidas, mientras los daños se extienden a numerosas edificaciones.
En distintas ciudades del norte del país, familiares siguen buscando a sus seres queridos entre los escombros, mientras equipos de emergencia rescatan sobrevivientes en medio de escenas de devastación.
La ayuda internacional continúa llegando desde varios países, entre ellos Estados Unidos, Brasil y la República Dominicana, que han enviado personal especializado y asistencia humanitaria para apoyar las operaciones de rescate.
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, solicitó a empresas privadas facilitar maquinaria pesada para acelerar las labores de remoción de escombros, mientras equipos de búsqueda y rescate de las Naciones Unidas se desplazan hacia las zonas más afectadas.
Las autoridades también reforzaron el envío de brigadas de rescate a La Guaira, estado que ya había sufrido uno de los peores desastres naturales de la historia venezolana con el deslave de 1999.










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