Un complejo residencial de la provincia de Shanxi, en China, implementó un innovador sistema de nebulización de agua a alta presión diseñado para mitigar los efectos de las altas temperaturas durante el verano.
La tecnología consiste en una red instalada sobre los techos de los edificios que, al activarse, libera una fina capa de agua que genera un efecto similar al de una lluvia artificial, permitiendo enfriar rápidamente tanto las superficies como el ambiente.
De acuerdo con la portavoz de la Cancillería china, Mao Ning, el sistema puede reducir la temperatura de las superficies entre cinco y ocho grados Celsius en apenas unos minutos, contribuyendo a disminuir el impacto del calor extremo.
El mecanismo funciona de manera automática mediante sensores que detectan cuando la temperatura supera los 35 grados Celsius. Sin embargo, su activación depende de las condiciones meteorológicas y, en promedio, se pone en marcha una vez por semana.










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