La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció este jueves que el número de fallecidos por los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 ocurridos el pasado 24 de junio en la zona norte del país aumentó a 2,595 personas, mientras que la cifra de heridos se elevó a 12,400.
El doble sismo, registrado con apenas segundos de diferencia, devastó principalmente el estado La Guaira, aledaño a Caracas, y dejó miles de familias afectadas, además de severos daños en infraestructura residencial, comercial y hospitalaria.
Balance oficial actualizado
Rodríguez ofreció el nuevo balance en medio de las operaciones de rescate que continúan en las zonas más golpeadas. La funcionaria destacó que los equipos de emergencia trabajan en condiciones extremadamente difíciles debido a la magnitud del desastre y a las réplicas que se siguen registrando en la región.
El Gobierno mantiene habilitados refugios temporales en escuelas y centros comunitarios, mientras brigadas nacionales e internacionales continúan la búsqueda de sobrevivientes entre los escombros.
Impacto humano y material
Los terremotos han sido catalogados como los más mortíferos en la historia reciente de Venezuela. Además de las víctimas mortales y los heridos, miles de personas permanecen desplazadas y se reportan daños severos en edificios de viviendas, hospitales y comercios.
La tragedia ha generado una crisis humanitaria que moviliza recursos internos y apoyo internacional, con contingentes de rescatistas provenientes de varios países que se han sumado a las labores en el terreno.
Contexto regional
El epicentro del desastre se localizó en la costa de Caraballeda, en La Guaira, donde colapsaron múltiples edificaciones. La región, que ya había sufrido tragedias anteriores como el deslave de 1999, enfrenta nuevamente una emergencia de gran escala.
Las autoridades venezolanas han reiterado que la prioridad es salvar vidas, atender a los heridos y garantizar asistencia a las familias afectadas.










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