La ciudad de Boston (Massachusetts) y su sistema de escuelas públicas demandaron este miércoles a varias grandes plataformas de redes sociales, entre ellas Meta, Snap, TikTok y YouTube, a las que acusaron de perjudicar la salud mental de los menores de edad. Con esta acción, la ciudad se sumó a un litigio nacional respaldado por más de 1,500 distritos escolares en Estados Unidos.
La demanda
De acuerdo con un comunicado difundido por la alcaldesa Michelle Wu, la demanda fue presentada en el tribunal federal del Distrito Norte de California y busca responsabilizar a las redes sociales por una conducta “negligente”.
El documento sostiene que estas plataformas se dirigen deliberadamente a menores con funciones diseñadas para generar adicción, como notificaciones constantes y algoritmos personalizados, que mantienen a los jóvenes enganchados y afectan su salud mental.
Boston exigió que las empresas eliminen esas funciones “adictivas” y compensen a la ciudad por los recursos invertidos en apoyo psicológico y social para sus estudiantes.
Impacto en estudiantes
La demanda señaló que durante la última década las escuelas públicas de Boston observaron un aumento significativo en las necesidades de salud mental de sus estudiantes, directamente relacionadas con el uso de redes sociales.
Como referencia, citó un informe de la Comisión de Salud de la ciudad que mostró que en 2021, el 44 % de los estudiantes de secundaria reportaron tristeza persistente, frente al 27 % registrado en 2015.
Para atender esta crisis, las escuelas tuvieron que incrementar sus equipos de trabajadores sociales y psicólogos, lo que generó mayores costos para el sistema educativo.
Declaraciones oficiales
“Las empresas de redes sociales tienen pruebas del daño que causan a nuestros niños al diseñar plataformas que los mantienen enganchados a un desplazamiento interminable y monetizar su interacción a costa de su salud mental”, indicó Wu en el comunicado.
La alcaldesa agregó: “Hoy dejamos claro que las empresas de redes sociales deben poner fin a las prácticas abusivas y rendir cuentas conforme a las normas básicas de protección infantil”.
Contexto nacional
Boston se unió así a una ola de litigios en Estados Unidos contra las grandes tecnológicas, impulsados por distritos escolares que reclaman medidas más estrictas para proteger a los menores.
En paralelo, la legislatura de Massachusetts estudia proyectos de ley para limitar el acceso de los menores a las redes sociales, incluida una propuesta que impediría su uso a menores de 14 años y requeriría autorización parental para adolescentes de 14 y 15 años.
Próximos pasos
El caso se suma a un debate nacional sobre la responsabilidad de las plataformas digitales en la crisis de salud mental juvenil y podría marcar un precedente en la regulación del sector tecnológico.










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