La selección española de fútbol celebró este domingo su segundo título mundial con una multitudinaria fiesta en las calles de Madrid, donde según datos de la Delegación de Gobierno se congregaron alrededor de dos millones de personas para acompañar a los campeones en un recorrido que culminó en la emblemática Plaza de Cibeles.
Llegada a Madrid y recibimientos oficiales
Los actos de reconocimiento comenzaron desde la llegada al aeropuerto de Madrid Barajas-Adolfo Suárez, en torno a las 14.25 horas, una hora y media después de lo previsto. El capitán Rodri Hernández fue el primero en bajar del avión, con la copa en las manos, en medio de los aplausos de los presentes.
La expedición fue trasladada en un autobús serigrafiado con las palabras “Enhorabuena campeones” rumbo a un hotel de la capital, donde descansaron brevemente antes de iniciar la agenda oficial.
A las 18.00 horas, los jugadores fueron recibidos por la Casa Real en el Palacio de La Zarzuela. El rey Felipe VI destacó el carácter épico del triunfo: “Ha sido un triunfo épico. Regresáis algo magullados, habéis encajado alguna crítica, pero qué es todo eso comparado con la alegría de traer la Copa a casa. Sois todos un conjunto estelar y legendario”.
Posteriormente, el equipo se dirigió al Palacio de la Moncloa, donde el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, agradeció la presencia de los jugadores y lanzó un mensaje de esperanza: “Por qué no, en 2030 soñar con que no hay dos sin tres, y encima siendo España país anfitrión del Mundial”.
Recorrido por las calles de Madrid
Cerca de las 20.00 horas, la selección inició un recorrido en autobús descapotado desde Moncloa. El trayecto incluyó las calles de Princesa, Alberto Aguilera, Carranza, Sagasta, Génova, Goya, Serrano, Plaza de la Independencia, Puerta de Alcalá, Alfonso XII y Montalbán.
La Delegación de Gobierno informó que dos millones de aficionados se situaron a lo largo del recorrido para acompañar a los campeones, en un ambiente festivo que convirtió la capital en un mar de banderas rojas y amarillas.
Fiesta en la Plaza de Cibeles
La celebración culminó en la Plaza de Cibeles, donde desde las 19.00 horas se habían realizado actuaciones musicales y diversas actividades para animar a los asistentes. Según datos oficiales, unas 120,000 personas abarrotaron el lugar para recibir a los jugadores.
A las 22.10 horas, los integrantes de la selección comenzaron a hacer su entrada, presentados uno por uno ante la multitud. Entre los asistentes se encontraba el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, quien acompañó el acto central.
El capitán Rodri Hernández se dirigió al público con palabras de emoción: “Estos chavales que están aquí son la hostia, y no sé qué decir más”. También tuvo un reconocimiento especial para Ferran Torres, goleador de la final: “Ha sido muchas veces injustamente criticado y hoy es historia del fútbol español”.
El seleccionador Luis de la Fuente destacó la unión del grupo: “Tenemos la suerte de contar con 26 fantásticas personas que además son los mejores del mundo. Es un honor para mí. Juntos somos más fuertes”.
Actuación musical y homenaje
El acto central de la celebración terminó cerca de las 23.30 horas con la actuación de la cantante española Aitana, quien interpretó su tema “Superestrella”, convertido en himno no oficial de la selección durante el Mundial.
La fiesta incluyó además un emotivo recuerdo a María Caamaño, la joven fallecida recientemente por un cáncer que había estado presente en la celebración de la Eurocopa en 2024.
La jornada cerró con la imagen de los jugadores levantando la copa ante una multitud que convirtió Madrid en el epicentro de la alegría nacional.










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