China abrió una investigación de ciberseguridad contra los productos que la empresa estadounidense Palo Alto Networks comercializa en el país, al considerar que podrían representar riesgos para las infraestructuras críticas y la seguridad nacional.
La Administración del Ciberespacio de China informó este jueves que la Oficina de Revisión de la Ciberseguridad inició el procedimiento con base en la Ley de Seguridad Nacional, la Ley de Ciberseguridad y las normas que regulan este tipo de revisiones.
Las autoridades chinas no especificaron cuáles productos de Palo Alto Networks están siendo examinados ni detallaron los riesgos que motivaron la investigación. Explicaron que el proceso busca garantizar el funcionamiento seguro de las infraestructuras críticas de información y prevenir posibles amenazas a la seguridad nacional.
Aumentan las tensiones tecnológicas entre China y EE. UU.
La investigación se produce en un contexto de creciente tensión tecnológica entre China y Estados Unidos y se suma a otras medidas adoptadas recientemente por Pekín contra empresas y productos estadounidenses.
Entre estas acciones figuran el endurecimiento de controles a la exportación de drones y otros productos de doble uso hacia Estados Unidos, sanciones contra seis entidades estadounidenses y una investigación de seguridad nacional sobre determinadas impresoras y fotocopiadoras importadas.
Palo Alto Networks es uno de los principales proveedores mundiales de soluciones de ciberseguridad, con productos destinados a proteger redes corporativas, centros de datos, servicios en la nube e infraestructuras críticas.
Mayor escrutinio a empresas extranjeras
La medida representa un nuevo episodio en el creciente escrutinio de Pekín sobre las empresas tecnológicas extranjeras. En enero ya había trascendido que varias organizaciones chinas debían sustituir productos de ciberseguridad de compañías estadounidenses e israelíes debido a presuntos riesgos para la seguridad nacional.
El caso también ocurre después de que Estados Unidos incluyera a 43 empresas chinas en una lista de entidades sujetas a restricciones de importación bajo la Ley de Prevención del Trabajo Forzoso Uigur (UFLPA), decisión que Pekín calificó de «coerción económica».
En 2023, China aplicó un procedimiento similar contra el fabricante estadounidense de chips Micron Technology y posteriormente restringió sus productos para infraestructuras críticas por motivos de seguridad nacional.
La investigación contra Palo Alto Networks evidencia cómo la rivalidad tecnológica entre las dos mayores economías del mundo se extiende cada vez más hacia la ciberseguridad, un sector considerado estratégico por ambos gobiernos.
