La intensa ola de calor que afectó a Alemania a finales de julio provocó la muerte de aproximadamente 9,600 personas, de acuerdo con las más recientes estimaciones publicadas este jueves por el Instituto Robert Koch (RKI).
El organismo indicó que la mayoría de los fallecimientos se registró durante la semana comprendida entre el 22 y el 28 de julio, cuando en varias regiones del país las temperaturas superaron los 40 grados Celsius.
Con esta actualización, el número total de muertes asociadas al calor en lo que va de 2026 asciende a 11,900, convirtiéndose en la cifra más alta registrada desde 2016 y superando el anterior récord de 2018, cuando se contabilizaron cerca de 9,000 decesos durante todo el año.
El RKI explicó que el impacto real de aquella semana de calor extremo solo pudo determinarse ahora debido a que los datos oficiales de mortalidad del Departamento Federal de Estadística (Destatis) se publican con un retraso aproximado de cinco semanas.
En una estimación preliminar, divulgada a finales de junio, el instituto había calculado unas 5,000 muertes relacionadas con las altas temperaturas, una cifra que posteriormente fue revisada al alza tras el análisis de los registros oficiales.
Según el informe, las personas de mayor edad fueron las más afectadas: alrededor de 6,000 fallecidos tenían 85 años o más, mientras que cerca de 3,000 víctimas correspondían al grupo de entre 75 y 84 años, lo que confirma el mayor riesgo que representan las olas de calor para la población adulta mayor.
