El exfiscal Aurelio Valdez Alcántara, acusado de recibir un soborno de US$10,000 en el marco del expediente de corrupción del Seguro Nacional de Salud (Senasa), presentó su renuncia al Ministerio Público, según informó su abogado Valentín Medrano. La decisión marca un giro en el proceso judicial que enfrenta, pues al dejar de pertenecer al Ministerio Público pierde el privilegio de jurisdicción que le correspondía por su condición de fiscal.
Con esta renuncia, el expediente pasó de la jurisdicción privilegiada a la ordinaria, lo que implica que el caso será conocido por el Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional, presidido por la jueza Patricia Padilla. Este tribunal quedó apoderado para continuar con la etapa preparatoria del proceso y será también el encargado de conocer la audiencia preliminar fijada para octubre, en la que se determinará si existen elementos suficientes para enviar al exfiscal a juicio.
Contexto de la acusación
El Ministerio Público acusa a Valdez Alcántara de haber recibido US$10,000 en efectivo de parte del testigo Roberto Canaán, vinculado al expediente que investiga presuntas irregularidades en Senasa. Según la acusación, el entonces fiscal habría utilizado su posición y sus relaciones dentro del sistema de justicia para intentar influir en el curso de las investigaciones.
La jueza de instrucción especial Isis Muñiz, presidenta de la Segunda Sala Penal de la Corte de Apelación del Distrito Nacional, le impuso en junio tres meses de prisión preventiva en el Centro de Corrección y Rehabilitación Najayo Hombres, tras una audiencia que se prolongó durante más de diez horas.
Defensa y cuestionamientos
La defensa, encabezada por los abogados Albert Delgado y Valentín Medrano, ha cuestionado la forma en que se desarrolló la investigación. Sostienen que durante las actuaciones se habrían producido violaciones a disposiciones legales y al procedimiento establecido para funcionarios con jurisdicción privilegiada.
Medrano explicó que, al renunciar, su representado deja de ser miembro del Ministerio Público y por tanto pierde el fuero especial que le correspondía. “El expediente pasa ahora a la jurisdicción ordinaria, lo que significa que será conocido por un tribunal de primera instancia como cualquier otro ciudadano”, señaló.
Implicaciones de la renuncia
La renuncia de Valdez Alcántara no implica la extinción del proceso penal en su contra, sino un cambio en la instancia que lo juzgará. El Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional tendrá a su cargo tanto la etapa preparatoria como la audiencia preliminar. En esta última se decidirá si el caso pasa a juicio de fondo.
El Ministerio Público mantiene la acusación de soborno y corrupción, mientras que la defensa insiste en que se han vulnerado derechos procesales. La audiencia de octubre será clave para definir el futuro del expediente.
Detalles del proceso
- Delitos imputados: soborno, abuso de funciones y violación de normas procesales.
- Monto del soborno: US$10,000 entregados por el testigo Roberto Canaán.
- Medida de coerción: tres meses de prisión preventiva en Najayo Hombres.
- Cambio de jurisdicción: de privilegiada a ordinaria tras la renuncia.
- Próxima audiencia: preliminar en octubre, a cargo de la jueza Patricia Padilla.
Relevancia institucional
El caso ha generado atención por tratarse de un miembro del Ministerio Público acusado de corrupción en el ejercicio de sus funciones. La renuncia elimina el trato especial que tenía como fiscal y lo coloca en igualdad de condiciones frente a la justicia ordinaria.
La acusación contra Valdez Alcántara se enmarca en las investigaciones sobre presuntas irregularidades en el Seguro Nacional de Salud (Senasa), uno de los principales programas de cobertura médica del país. El Ministerio Público sostiene que el exfiscal habría recibido dinero para favorecer a un testigo dentro de este proceso.
