Santo Domingo.– El economista Ramón Pérez Fermín planteó la necesidad de repensar el futuro del empleo ante los avances de la inteligencia artificial y la automatización, que podrían transformar profundamente la relación entre el crecimiento económico y la contratación de trabajadores.
En su artículo de opinión titulado El trabajo después del trabajo, publicado en el periódico elCaribe, Pérez Fermín analiza un escenario en el que las empresas podrían incrementar su producción sin necesidad de ampliar sus plantillas laborales en la misma proporción.
El autor explica que, históricamente, las revoluciones tecnológicas han provocado la desaparición de determinados puestos de trabajo, pero también han impulsado nuevas actividades económicas capaces de absorber parte de la mano de obra desplazada.
Sin embargo, advierte que la actual transformación tecnológica podría presentar diferencias importantes, debido a la capacidad de los sistemas automatizados para realizar tareas que anteriormente dependían directamente de la intervención humana.
El crecimiento económico podría no traducirse en más empleos
Pérez Fermín plantea que uno de los principales desafíos sería enfrentar una economía capaz de producir más bienes y servicios, pero con una demanda de trabajadores proporcionalmente menor.
A su juicio, esta posibilidad obligaría a revisar las políticas públicas tradicionales, que durante décadas han relacionado la inversión y el crecimiento económico con la creación de puestos de trabajo.
El economista también aborda alternativas que forman parte del debate internacional, como el ingreso básico universal y la reducción de las jornadas laborales, propuestas orientadas a distribuir los beneficios derivados de una mayor productividad.
Asimismo, señala que el desarrollo tecnológico no garantiza automáticamente una distribución equitativa de la riqueza, ya que sus beneficios podrían concentrarse en las empresas y sectores que controlan los sistemas de producción.
El trabajo también representa identidad y estabilidad social
Otro aspecto destacado por Pérez Fermín es la dimensión humana del empleo, que no solamente proporciona ingresos, sino que también contribuye a la identidad personal, la organización de la vida cotidiana y el sentido de pertenencia.
En ese contexto, considera necesario que los gobiernos comiencen a estudiar mecanismos de adaptación económica y social que permitan aprovechar los avances tecnológicos sin profundizar las desigualdades.
No obstante, reconoce que todavía resulta prematuro afirmar que la automatización provocará una desaparición generalizada de empleos, debido a que podrían surgir nuevas ocupaciones y actividades que actualmente no es posible anticipar.
Su reflexión plantea la importancia de prepararse para un escenario en el que el crecimiento económico, la productividad y las oportunidades laborales podrían evolucionar de maneras distintas a las conocidas hasta ahora.
