El presidente del Consejo, Feliciano Lacen enfatizó que esta temporada constituye un espacio propicio para que las familias dominicanas se reconecten con lo sagrado, en medio de un contexto global y local caracterizado por el debilitamiento de los valores humanos y espirituales.
Lacen destacó que, para la comunidad cristiana, esta fecha tiene una trascendencia, ya que se recuerda la muerte y resurrección del Señor y Salvador Jesucristo y se desarrollan actividades espirituales como vigilias, retiros, congresos, cultos y jornadas de formación, orientadas a fortalecer el compromiso cristiano y la vida en comunidad.
En ese sentido, el pastor sostuvo que la Semana Santa no debe limitarse a un período de descanso o recreación, sino asumirse como un tiempo de introspección, recogimiento y renovación de la fe, recordando el sacrificio de Jesucristo y el propósito redentor de su muerte y resurrección.










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