Un submarino de Estados Unidos hundió un buque de guerra de Irán en el océano Índico, en medio de una ofensiva militar que Washington e Israel han intensificado contra la república islámica.
El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, confirmó que un torpedo impactó la embarcación iraní la noche del martes. Autoridades de Sri Lanka informaron que 32 personas fueron rescatadas, mientras que la Marina recuperó 87 cuerpos. El barco transportaba 180 personas y se hundió fuera de aguas territoriales esrilanquesas.
La escalada bélica ha provocado más de 1,000 muertos en Irán, más de 70 en Líbano y alrededor de una docena en Israel, según cifras oficiales. Además, seis soldados estadounidenses han fallecido.
Bombardeos sin pausa y frente regional ampliado
Los ataques aéreos contra territorio iraní han sido constantes desde el sábado, cuando Washington y Tel Aviv lanzaron una ofensiva dirigida al liderazgo iraní, su arsenal de misiles y su programa nuclear. El presidente Donald Trump elogió a sus fuerzas armadas por “estar haciendo las cosas bien en el frente de guerra”.
Israel también ha intercambiado fuego con Hezbolá en Líbano, mientras Irán lanzó misiles hacia Bahréin, Kuwait e Israel. Turquía aseguró que defensas de la OTAN interceptaron un misil balístico iraní antes de que ingresara en su espacio aéreo.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, afirmó que la ofensiva estaba prevista inicialmente para 2026, pero fue adelantada. En tanto, el primer ministro Benjamin Netanyahu sostuvo conversaciones previas con Trump sobre el cronograma de la operación.
Infraestructura energética en la mira
La Guardia Revolucionaria iraní advirtió que los ataques tendrán como costo la destrucción de la infraestructura militar y económica de la región. Un portacontenedores con bandera de Malta fue alcanzado por misiles en el estratégico estrecho de Ormuz, paso por donde circula cerca del 20 % del petróleo mundial.
El tráfico de petroleros en la zona ha caído hasta un 90 %, según datos de MarineTraffic, mientras los precios internacionales del crudo se disparan y aumentan los temores sobre una desaceleración económica global.
Transición de poder en Teherán
En paralelo, Irán inició el proceso para designar al sucesor del ayatolá Alí Jamenei, fallecido al inicio del conflicto. Es apenas la segunda vez desde 1979 que el país elige a un nuevo líder supremo. Entre los nombres que circulan figura Mojtaba Jamenei, hijo del clérigo fallecido.
El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, aseguró que las fuerzas iraníes han descentralizado su liderazgo para mitigar el impacto de los ataques contra centros de mando.
Mientras tanto, las sirenas antiaéreas continúan sonando en ciudades israelíes y los bombardeos persisten sobre Teherán y otras localidades como Qom, reflejando un conflicto de duración incierta y con implicaciones directas para la seguridad energética mundial y la estabilidad de Oriente Medio.










Agregar comentario