Once días después del doble terremoto de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudió Venezuela el pasado 24 de junio, las labores se concentran este domingo en la remoción de escombros de los edificios colapsados en La Guaira, el estado más golpeado por el desastre. La presencia de maquinaria pesada en las calles de la zona cero se ha intensificado, mientras las operaciones de búsqueda y rescate disminuyen ante las cada vez menores posibilidades de encontrar supervivientes.
La devastación ha dejado escenas de dolor y resistencia. En las localidades afectadas, el número de personas acampando en las calles tras perder sus viviendas se ha reducido, ya que muchos damnificados han sido trasladados a refugios habilitados por el Gobierno o han abandonado la zona. Según el último balance oficial, 16,309 personas se quedaron sin hogar y 86,794 familias han sido atendidas en los 80 campamentos transitorios instalados.
El saldo humano sigue siendo estremecedor: 2,954 fallecidos y 16,592 heridos, mientras la cifra de desaparecidos continúa sin actualizarse. En paralelo, la iniciativa ciudadana “Desaparecidos Terremoto Venezuela”, una plataforma digital creada para reportar familiares en paradero desconocido, ha registrado más de 31,000 personas sin contacto confirmado.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció el sábado una alianza internacional para la recuperación del Aeropuerto Internacional de Maiquetía, principal terminal aéreo que sirve a Caracas y que suspendió su actividad comercial tras sufrir “graves daños” por los sismos. La reconstrucción de esta infraestructura es considerada estratégica para la movilidad y la llegada de ayuda humanitaria.
El undécimo día tras los terremotos coincide con la conmemoración de los 215 años de la independencia de Venezuela y con los seis meses en el poder de Rodríguez, quien asumió la presidencia encargada tras la captura en Caracas de Nicolás Maduro y su esposa, la diputada Cilia Flores, por parte de Estados Unidos.
En medio de este contexto, el Gobierno ha anunciado que este lunes se reiniciarán las actividades escolares, aunque no en las zonas más devastadas. La ONG Cecodap, dedicada a la defensa de los derechos de la infancia, advirtió que el regreso a clases “no puede entenderse únicamente como la reactivación del calendario escolar”, sino que debe formar parte de un proceso integral de recuperación de la niñez y la adolescencia.
La tragedia ha dejado una huella profunda en Venezuela, donde las labores de rescate se transforman ahora en un esfuerzo de reconstrucción y asistencia humanitaria. La Guaira, epicentro del desastre, se ha convertido en símbolo de la resiliencia de un pueblo que enfrenta la pérdida de miles de vidas y la destrucción de su infraestructura, mientras busca rehacerse en medio de la adversidad.










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