Un grupo de organizaciones y asociaciones industriales vinculadas al sector textil y del calzado manifestó su respaldo a la gestión de Adolfo Pérez al frente del Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (Inabie), destacando los avances alcanzados en los procesos de licitación y la capacidad de la industria nacional para suplir la demanda de utilería escolar.
Entre las entidades que expresaron su apoyo se encuentran la Asociación de Industriales Textiles (ACITEX), la Asociación de Pequeños y Medianos Industriales Textiles de la República Dominicana (APIMETEX), la Asociación Dominicana de Industriales Textiles (ADITEX) y la Asociación Dominicana de Fabricantes de Calzado (ADOCALSA). Todas coincidieron en que el Inabie ha incorporado nuevos criterios técnicos en sus licitaciones, lo que fortalece la transparencia y la eficiencia de los procesos.
Dary Terrero, comunicador y analista, resaltó en su programa que la República Dominicana está en condiciones de suplir todos los requerimientos en materia de utensilios escolares, incluyendo uniformes, mochilas y calzados. Señaló que la industria nacional tiene la capacidad instalada para responder a las necesidades del sistema educativo, y advirtió que los cuestionamientos que se han hecho recientemente no deben terminar perjudicando a las pymes ni a los fabricantes locales.
Respaldo a la producción nacional
Terrero subrayó que detrás de los ataques contra el Inabie podría existir la intención de desplazar a la mano de obra dominicana y a las pequeñas y medianas empresas del negocio de suplir al Estado. “Resulta sospechoso que de un momento a otro aparezcan una serie de ataques contra una institución que, independientemente de las debilidades que pueda tener el Estado en materia de compras y contrataciones, ha mostrado avances importantes”, expresó.
El analista recordó que la incorporación de programas como el desayuno escolar, el almuerzo escolar, los uniformes, las mochilas y los zapatos durante la gestión del presidente Danilo Medina representó un alivio significativo para las familias dominicanas y un aporte directo a la educación. En ese sentido, insistió en que no se deben desacreditar los avances logrados, sino fortalecer los mecanismos de fiscalización para garantizar que los recursos se utilicen de manera correcta.
Debilidades y avances institucionales
Terrero reconoció que existen debilidades en el sistema de compras y contrataciones públicas, así como en la transparencia institucional, pero defendió que se han producido mejoras que deben preservarse. “Uno siempre es crítico, pero también hay que apelar a que las cosas buenas permanezcan. No debemos perder los avances que hemos tenido”, afirmó.
El respaldo de las asociaciones textiles y de calzado refuerza la idea de que la industria nacional está preparada para suplir la totalidad de la utilería escolar requerida por el sistema educativo, lo que incluye uniformes, mochilas y calzados. Para los representantes del sector, mantener esa participación es clave para la generación de empleos y el fortalecimiento de la economía local.
Impacto social y económico
La defensa de la producción nacional no solo responde a un interés empresarial, sino también a la importancia de garantizar que los programas sociales lleguen a las familias más necesitadas. Los uniformes, mochilas y calzados entregados a los estudiantes representan un ahorro considerable para los hogares y contribuyen a la permanencia escolar.
Terrero concluyó que los cuestionamientos deben ser atendidos y fiscalizados, pero sin que ello implique un retroceso en los logros alcanzados. “El Estado tiene debilidades, pero también avances que no podemos perder. La industria nacional está en capacidad de suplir lo que se requiere, y eso es un activo que debemos defender”, puntualizó.
