Superar las pruebas médicas, físicas, psicológicas y académicas para ingresar a las Fuerzas Armadas no garantiza que todos los jóvenes lleguen hasta el final del proceso. Entre 2024 y 2026, al menos 211 conscriptos del Ejército y la Fuerza Aérea causaron baja o abandonaron durante los seis meses de entrenamiento, generando una pérdida estimada de más de RD$15.6 millones en recursos destinados a su formación.
Diferencia entre rechazados y bajas
Existe una distinción clave: los aspirantes rechazados durante el proceso de selección quedan fuera antes de recibir inversión estatal, mientras que quienes son admitidos y luego abandonan ya han generado gastos en alimentación, uniformes, botas, ropa deportiva, pertrechos y otros artículos necesarios para su preparación.
Ejército: 107 bajas y RD$13.24 millones
El Ejército registró 107 bajas en el período analizado: 36 en 2024, 41 en 2025 y 30 en 2026.
- En 2024, con un costo estimado de RD$92,125 por conscripto, las bajas representaron RD$3.32 millones.
- En 2025, el presupuesto por persona ascendió a RD$139,707, lo que multiplicado por 41 bajas equivale a RD$5.73 millones.
- En 2026, con el mismo costo unitario, las 30 bajas sumaron RD$4.19 millones.
En total, las bajas del Ejército implicaron una inversión perdida de RD$13.24 millones.
Fuerza Aérea: 104 abandonos y RD$2.4 millones
La Fuerza Aérea reportó 104 abandonos tras la admisión: 46 en 2024, 24 en 2025 y 34 en 2026.
- En 2024, con un costo de RD$21,300 por conscripto, los 46 abandonos representaron RD$979,800.
- En 2025, con la misma referencia, los 24 abandonos sumaron RD$511,200.
- En 2026, con un costo de RD$26,625 por conscripto, los 34 abandonos implicaron RD$905,250.
El total de inversión asociada a los abandonos de la Fuerza Aérea asciende a RD$2.4 millones.
Pérdida acumulada
Al juntar las cifras, los 211 jóvenes que no completaron el proceso representan más de RD$15.6 millones en recursos destinados a alimentación, uniformes y equipamiento. El cálculo no incluye otros costos como salarios, seguros, instructores o instalaciones, por lo que la pérdida real podría ser mayor.
La Armada aún sin datos
La Armada de República Dominicana no ha remitido las estadísticas solicitadas sobre aspirantes que abandonaron tras la admisión, por lo que el monto total podría aumentar una vez se conozcan esas cifras.
Contexto
El análisis revela que una baja durante la formación militar no solo significa la salida de un joven, sino también la pérdida de recursos invertidos en su preparación. La situación plantea un desafío para las Fuerzas Armadas: cómo reducir el número de abandonos y optimizar la inversión pública destinada a la formación de nuevos soldados.
