SANTO DOMINGO.– El abogado Carlos Mesa anunció este martes su renuncia irrevocable como defensa técnica del comunicador Ángel Martínez, alegando diferencias irreconciliables respecto a los ataques personales realizados por el periodista en plataformas digitales. Mesa calificó estas acciones como “libertinaje” y no como ejercicio legítimo de la libertad de expresión.
El jurista explicó que su decisión se originó tras las declaraciones de Martínez en una entrevista por YouTube, donde emitió acusaciones contra el presidente Luis Abinader y su familia, rompiendo, según Mesa, la línea de defensa que había mantenido desde mayo.
Avances legales previos
Carlos Mesa recordó que durante su representación había logrado importantes avances legales en favor de Martínez, incluyendo la desestimación de algunas querellas presentadas en su contra. A pesar de esto, el comunicador continúa enfrentando múltiples procesos judiciales por difamación y calumnias.
Entre los casos pendientes destaca la demanda interpuesta por la ministra de Interior y Policía, Faride Raful, quien solicita una indemnización de 50 millones de pesos. La funcionaria asegura que Martínez la vinculó falsamente al narcotráfico y amenazó con difundir supuestos videos íntimos, generando un perjuicio a su reputación y exponiéndola públicamente.
Controversias y repercusiones
La renuncia de Mesa evidencia la tensión entre la defensa técnica y la conducta del imputado, generando expectativas sobre cómo continuará el proceso judicial. Además, pone en relieve la discusión sobre los límites de la libertad de expresión frente a los ataques personales y la difamación en medios digitales.
El abogado subrayó que su salida busca mantener principios éticos y legales, evitando que su nombre se vea vinculado a prácticas que no comparte, mientras el comunicador deberá buscar un nuevo representante que asuma su defensa en los procesos pendientes.
Próximos pasos
Se espera que en los próximos días Ángel Martínez anuncie la designación de un nuevo abogado para continuar con su defensa. Por su parte, los tribunales seguirán evaluando las demandas por difamación y calumnias en su contra, mientras la opinión pública mantiene un seguimiento cercano a este caso mediático.










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