Santo Domingo.– Una investigación publicada en la revista científica Neurology advierte que determinados medicamentos utilizados para tratar la epilepsia pueden disminuir la efectividad de algunos anticonceptivos hormonales, aumentando potencialmente el riesgo de embarazos no planificados.
El estudio, difundido el 7 de octubre, examinó los registros médicos de casi 111,000 mujeres en edad reproductiva diagnosticadas con epilepsia en Estados Unidos.
De ese total, alrededor de 22,000 recibieron prescripciones de anticonceptivos hormonales y medicamentos anticonvulsivos con posibles interacciones.
Los investigadores encontraron que aproximadamente el 33 % de las pacientes que utilizaban ambos tipos de tratamientos presentó una coincidencia de al menos 14 días en su uso. La duración habitual de esta superposición fue de aproximadamente siete meses.
¿Cuáles medicamentos pueden interferir?
Entre los fármacos identificados figuran la carbamazepina, oxcarbazepina, fenobarbital, fenitoína y topiramato, que pueden acelerar la eliminación de determinadas hormonas del organismo y reducir la protección anticonceptiva.
Los métodos que podrían verse afectados incluyen las píldoras anticonceptivas, los parches, los anillos vaginales y algunos implantes hormonales.
El estudio también identificó una mayor frecuencia de coincidencia entre tratamientos en mujeres mayores de 35 años, pacientes con epilepsia resistente a los medicamentos y personas con discapacidad intelectual.
Sin embargo, los investigadores aclararon que no determinaron cuántos embarazos no planificados se produjeron ni comprobaron directamente fallos de los métodos anticonceptivos.
Recomiendan orientación médica
Los especialistas destacaron la importancia de revisar las posibles interacciones entre los medicamentos anticonvulsivos y los métodos de planificación familiar.
Entre las alternativas que pueden evaluarse se encuentran los dispositivos intrauterinos (DIU), tanto hormonales como de cobre, cuya eficacia no se reduce por los medicamentos señalados.
Los expertos recomiendan que las pacientes consulten con sus médicos antes de modificar cualquier tratamiento, debido a que suspender medicamentos para la epilepsia sin supervisión puede provocar complicaciones de salud.
