La República Dominicana advirtió este martes sobre el mayor riesgo de sequía meteorológica durante el segundo semestre de 2026 y los crecientes cambios en los patrones de lluvia, durante su participación en la COP17 de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación, celebrada en Mongolia.
El viceministro interino de Medio Ambiente, Davis Aracena, recordó que el país enfrenta un déficit prolongado de precipitaciones desde mayo, lo que ha generado preocupación en sectores vinculados a la seguridad hídrica, la agricultura y los ecosistemas. “Nuestro Instituto de Meteorología ha advertido sobre un mayor riesgo de sequía meteorológica durante este segundo semestre”, señaló en un diálogo ministerial sobre resiliencia.
Déficit de lluvias y fenómeno de El Niño
El Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet) calificó mayo como un mes “atípico”, con un déficit nacional de precipitaciones del 46 %. Según Aracena, la situación está influenciada por la evolución del fenómeno de El Niño, que combina déficit de lluvias, temperaturas elevadas y condiciones atmosféricas particulares.
El funcionario advirtió que las sequías representan un riesgo multidimensional, con impacto en la seguridad hídrica, los ecosistemas, la agricultura y los medios de vida. Además, recordó que para septiembre y octubre se prevé un fortalecimiento de El Niño, lo que podría reducir la probabilidad de formación de ciclones tropicales que afecten directamente al país.
Respuesta y coordinación nacional
Aracena destacó las acciones de respuesta adoptadas por el país, como el Programa de Acción Nacional de Lucha contra la Desertificación y la Sequía, el Grupo Técnico Interinstitucional y los planes de contingencia para enfrentar escenarios críticos.
“La resiliencia ante la sequía comienza mucho antes de que llegue la emergencia. Por eso debemos fortalecer los sistemas de alerta temprana, la información climática e hidrológica y las capacidades institucionales para anticipar los riesgos y actuar oportunamente”, afirmó.
El viceministro también subrayó la importancia del Gabinete del Agua, espacio de coordinación que integra instituciones vinculadas a la gestión de recursos hídricos y suelos. Añadió que los países en desarrollo necesitan financiamiento accesible, transferencia de tecnología y cooperación internacional para fortalecer su resiliencia.
