La reintroducción de la propuesta de modificación a la Ley de la Policía Nacional ha generado diferencias entre diputados y senadores sobre el mecanismo que debe seguir la iniciativa para su conocimiento y eventual aprobación en el Congreso.
Mientras los diputados sostienen que debe priorizarse la propuesta sometida en la Cámara Baja, representantes del Senado plantean la conformación de una comisión bicameral que permita unificar criterios y agilizar el análisis de la legislación.
Posiciones encontradas en ambas cámaras
El diputado Carlos Sánchez, presidente de la Comisión Permanente de Interior y Policía, señaló que la propuesta de la Cámara de Diputados debería ser la que se priorice, debido al tiempo que permaneció en estudio la iniciativa en el Senado. “Ellos tuvieron siete meses, y nosotros aquí solamente trabajamos 13 días, por eso no nos dio tiempo”, explicó.
En tanto, el senador Franklin Romero, proponente de una de las iniciativas, expresó su esperanza de que la actual legislatura permita finalmente aprobar la reforma policial, tras destacar el trabajo realizado durante aproximadamente siete meses por la Cámara Alta, donde se escuchó a la Policía Nacional, la Defensoría del Pueblo, el Ministerio de Administración Pública y otras instituciones. Romero favoreció establecer un mecanismo que permita consensuar los proyectos y elaborar un texto unificado.
El senador Julito Fulcar anunció que propondrá la conformación de una comisión bicameral para analizar de manera conjunta los proyectos de reforma, evitando que continúe el tránsito entre ambas cámaras. “Yo siempre soy partidario de la idea de la conformación de una comisión bicameral cuando se trata de proyectos de gran interés nacional”, sostuvo.
Reclamos de consenso desde la oposición
Desde la oposición, la diputada de la Fuerza del Pueblo Rafaela González llamó a estudiar de manera exhaustiva la propuesta de reforma para evitar improvisaciones y garantizar que responda a las necesidades del país. “Este es un proyecto que tiene que verificarse bien, punto por punto, para que realmente el país tenga una verdadera reforma policial”, afirmó.
Los opositores insisten en que una reforma de esta magnitud debe discutirse “sin improvisaciones ni apresuramientos”, con la participación de especialistas, organizaciones sociales, representantes policiales y demás actores vinculados a la seguridad ciudadana.
La iniciativa, que se encuentra en ambas cámaras legislativas, vuelve al centro del debate en momentos en que distintos sectores reclaman una reforma policial profunda que responda a los desafíos del cuerpo del orden y fortalezca su institucionalidad.
