Los cantantes Romeo Santos y Prince Royce enamoraron con su bachata a Madrid en un concierto con entradas agotadas en el Riyadh Air Metropolitano, donde confirmaron que su química musical sigue intacta tras años de éxitos frente a una audiencia mayoritariamente latinoamericana.
Inicio de la fiesta
La velada comenzó al atardecer con la canción que da nombre a su gira conjunta, Better late than never, del álbum homónimo lanzado en noviembre de 2025. “¡Madrid, qué bonita esta noche!”, exclamó Santos ante una larga ovación, agradeciendo al público por su paciencia y por haber esperado horas en fila. El artista invitó a los asistentes a dejar “sus problemas” en casa y entregarse al baile y la celebración.
Bachata y complicidad
El estadio se convirtió en una gran pista de baile mientras ambos alternaban sus grandes éxitos en solitario con interpretaciones conjuntas, respaldados por una banda de 13 músicos y una corista. Sonaron temas como Eres mía, Te robaré, la versión de Stand by me y Dardos, su colaboración más popular. A mitad del espectáculo, cambiaron de vestuario: Royce apareció con pantalones y chaleco negros, mientras Santos optó por pantalones de cuero granates y camisa satinada rosa.
Público diverso
Las banderas de República Dominicana, Venezuela, Ecuador, Argentina y Bolivia ondearon en el recinto, reflejando la diversidad del público. El ambiente se cargó de sensualidad con los pasos de bachata y la interacción constante de los artistas con las mujeres del público.
Duelo amistoso y reguetón
En el tramo final, Santos y Royce iniciaron un duelo amistoso para poner a prueba al público con sus canciones más recientes y clásicas. El estadio vibró con ritmos urbanos como Khé?, El clavo, Sensualidad y Noche de sexo. Con una copa en la mano, brindaron por todos los países latinoamericanos, mientras el público agitaba banderas y coreaba cada tema.
Tributo a Aventura
Romeo rindió homenaje a sus raíces interpretando clásicos de Aventura, como Obsesión, que el público cantó de principio a fin. La escenografía recreó íconos de Nueva York: el puente de Brooklyn, una estación de metro, Times Square y hasta una Estatua de la Libertad que se movía al ritmo de la bachata.
Cierre espectacular
El show culminó con Santos conduciendo un todoterreno y Royce como copiloto, interpretando Darte un beso y Propuesta indecente, dos de sus éxitos más reconocidos a nivel mundial. Madrid fue una parada especial de una gira que ya pasó por Alemania, Italia y Holanda, y que continuará por La Coruña (30 de julio), Tenerife (1 de agosto) y Santander (2 de agosto).










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