El caso del enfermero alemán condenado a cadena perpetua por el asesinato de diez pacientes vuelve a estremecer al país. Las autoridades investigan ahora su posible relación con otros 121 casos sospechosos, según confirmó este lunes la Fiscalía de Aquisgrán.
La fiscal Katja Schlenkermann-Pitts informó que, hasta el momento, se han identificado 121 casos bajo sospecha y que 39 cuerpos han sido exhumados como parte de las diligencias.
Las investigaciones se remontan hasta septiembre de 2022 y todavía no se han presentado cargos formales por estos nuevos casos. Sin embargo, la Fiscalía no descarta que puedan formularse acusaciones adicionales a partir del próximo año.
El enfermero permanece recluido en una prisión de Aquisgrán, cumpliendo la condena impuesta por los hechos que ya fueron llevados a juicio.
Diez asesinatos y 27 intentos
En noviembre del año pasado, la Audiencia Provincial de Aquisgrán declaró culpable al enfermero de diez asesinatos y 27 intentos de asesinato, relacionados con pacientes de un centro de cuidados paliativos.
Los hechos por los que fue condenado ocurrieron entre diciembre de 2023 y mayo de 2024 en una clínica ubicada en Würselen, cerca de Aquisgrán.
La investigación que condujo a su condena comenzó después de que las autoridades detectaran un patrón llamativo: la mortalidad de los pacientes aumentaba de manera considerable durante los turnos nocturnos en los que el enfermero estaba trabajando.
A esto se sumaron declaraciones de familiares, quienes aseguraron haber observado al condenado administrando inyecciones a pacientes mientras dormían y, aparentemente, sin una justificación médica evidente.
El enfermero negó haberlos matado
Durante el juicio, el acusado rechazó las acusaciones y sostuvo que desconocía que las dosis administradas pudieran provocar la muerte de los pacientes.
La Fiscalía, sin embargo, presentó una interpretación distinta sobre sus motivaciones y le atribuyó rasgos narcisistas y un trastorno de personalidad, argumentando que desarrolló un fuerte rechazo hacia algunos de los enfermos y decidió poner fin a sus vidas.
Ahora, mientras cumple su condena, las autoridades alemanas intentan determinar si el enfermero podría estar relacionado con más de un centenar de casos adicionales, una investigación que podría ampliar considerablemente el alcance del caso.
