El primer ministro de Haití, Alix Didier Fils-Aimé, pidió este viernes ante la 81.ª Asamblea General de Naciones Unidas que se complete el despliegue de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), autorizada para combatir a las bandas armadas en su país, y exigió medidas más firmes contra el tráfico ilícito de armas.
En su discurso, Fils-Aimé solicitó la renovación del mandato de la GSF, creado en 2025 por el Consejo de Seguridad de la ONU y que vence a finales de este mes. “Lamentamos que la fuerza GSF no cuente con la capacidad operativa necesaria en el terreno, es decir los 5,500 efectivos… es imperiosa la renovación del GSF y que cuenten con todo lo que necesitan para su despliegue: efectivos, equipamiento y medios”, señaló.
El primer ministro agradeció a los países que han contribuido a la fuerza y destacó el papel de República Dominicana, que se ha “abierto al diálogo” y defiende una “solución sostenible” para la crisis haitiana.
Tráfico de armas y seguridad regional
Fils-Aimé advirtió que las armas que alimentan la violencia en Haití “no son fabricadas en el país”, pero fortalecen la capacidad de las bandas y amenazan la estabilidad regional. “Si esto sigue así, la violencia va a seguir encontrando caminos para perpetuarse, es fundamental que podamos desbaratar estas redes”, indicó.
También recordó que la experiencia de la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS), sustituida por la actual GSF, demuestra que “no basta solo con el mandato, hacen falta efectivos, medios y determinación de ir hasta el final”.
Migración y derechos humanos
El jefe de Gobierno haitiano llamó a respetar los derechos de los migrantes, subrayando que la protección de las fronteras no debe implicar sacrificar la dignidad humana. “Las fronteras se tienen que proteger, pero nunca se debe sacrificar la dignidad humana”, recalcó.
Elecciones y deuda histórica
Sobre las elecciones generales previstas para el 13 de diciembre, aseguró que el proceso electoral ya está en marcha y que se han movilizado los recursos necesarios. Advirtió que no debe haber espacio para la violencia ni para el financiamiento ilícito en las urnas.
En su intervención, Fils-Aimé citó al revolucionario Toussaint Louverture y recordó que el “caos” que vive Haití tiene raíces históricas, entre ellas la deuda de independencia con Francia. Aplaudió los trabajos de la comisión mixta haitiano-francesa creada en 2025 por el presidente Emmanuel Macron, que estudia el impacto de la indemnización de 1825.
“Ayer, nuestros antepasados arrancaron la libertad a las tinieblas de la servidumbre; hoy, nuestra generación arrancará la paz a las sombras de la violencia”, expresó.
Crisis actual
Según datos de la ONU, la violencia en Haití ha dejado al menos 3,050 muertos y 1,401 heridos en los primeros seis meses de este año, reflejo de una crisis multidimensional que combina inseguridad, colapso institucional y graves dificultades humanitarias.
