El grupo armado 400 Mawozo, considerado uno de los más influyentes en Haití, emitió una declaración pública en la que anuncia el izamiento de una “bandera blanca” como gesto político de buena voluntad hacia la comunidad internacional, con el objetivo de abrir un espacio de diálogo y reconciliación.
La comunicación, fechada el 20 de agosto de 2026 en Croix-des-Bouquets, fue dirigida a organismos como la OEA, CARICOM, ONU, BINUH, Amnistía Internacional, Human Rights Watch y otras entidades internacionales de derechos humanos.
Argumentos y reclamos del grupo
En el documento, firmado por su líder Wilson Joseph (“Lanmo San Jou”), el grupo sostiene que Haití ha perdido toda legalidad institucional tras la violación de los principios constitucionales que rigen los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial.
Afirman que se levantaron como “grupos de autodefensa” amparados en el artículo 268-1 de la Constitución haitiana, que concede a los ciudadanos el derecho a portar armas para protegerse. Denuncian además que acuerdos internacionales se han firmado sin participación popular, lo que consideran una violación de los derechos humanos garantizados por tratados internacionales.
El comunicado subraya que la “bandera blanca” busca demostrar voluntad de paz y reconciliación, apelando a marcos jurídicos del Derecho Internacional Humanitario, como los Convenios de Ginebra y el Convenio de La Haya, que reconocen la posibilidad de establecer treguas en contextos de conflicto.
Condiciones y advertencias
Aunque expresan apertura al diálogo, los líderes de 400 Mawozo insisten en mantener el control de los territorios que ocupan, alegando que la Policía Nacional de Haití (PNH) carece de legitimidad porque su director general no fue confirmado por el parlamento.
El grupo asegura que seguirá armado hasta que exista un gobierno legítimo, elegido por el pueblo, dispuesto a dialogar con todos los sectores. Al mismo tiempo, recalcan que su gesto busca enviar una señal clara de que desean que la paz regrese al país.
La declaración concluye con un llamado a la reconciliación nacional y a la recuperación de la dignidad del pueblo haitiano: “¡Viva la paz! ¡Viva la reconciliación haitiana! ¡Viva Haití!”.
