El expresidente Hipólito Mejía destacó el creciente vínculo económico entre Puerto Rico y la República Dominicana, cuyo intercambio comercial supera los US$1,200 millones anuales y genera más de 9,000 empleos directos e indirectos en ambas islas.
Durante su intervención en la Convención Anual del Centro Unido de Detallistas de Puerto Rico, Mejía afirmó que esta relación constituye una muestra del potencial de la integración económica del Caribe, al tiempo que subrayó la importancia de fortalecer los mecanismos de cooperación regional.
Potencial del mercado caribeño
El exmandatario resaltó que el Caribe representa un mercado de aproximadamente 220 millones de consumidores, de los cuales unos 45 millones corresponden al Caribe insular, con una economía regional que supera los US$420,000 millones. Señaló que la región posee ventajas en sectores como agricultura, minería, pesca, turismo y producción de frutas tropicales, lo que abre oportunidades para ampliar la integración comercial.
Mejía recordó que durante su gobierno mantuvo una estrecha relación con Puerto Rico en coordinación con la entonces gobernadora Sila María Calderón, y valoró la continuidad de los vínculos bilaterales. Destacó el papel de la Comisión Bilateral Dominico-Puertorriqueña, el Consulado Dominicano en San Juan y la Oficina de Puerto Rico en Santo Domingo, establecida en 1978, como instrumentos clave para fortalecer la relación.
Comercio y turismo
El exgobernante indicó que la República Dominicana mantiene una balanza comercial favorable frente a Puerto Rico, impulsada por las exportaciones de productos agrícolas y dispositivos médicos, entre otros bienes. Asimismo, resaltó que el turismo es uno de los principales motores económicos de la región, recordando que el Caribe insular recibió alrededor de 40 millones de turistas internacionales el pasado año, mientras que la República Dominicana registró 10.8 millones de visitantes en el mismo período.
Estabilidad y retos
Mejía atribuyó parte del desempeño de la economía dominicana a la estabilidad económica y la paz social, así como al dinamismo de sectores como turismo, construcción, agricultura y zonas francas. Reconoció que, pese a desafíos internacionales como la pandemia de COVID-19 y la guerra ruso-ucraniana, el país mantiene un crecimiento sostenido.
No obstante, advirtió que para aprovechar plenamente el potencial comercial del Caribe y América Latina es necesario superar obstáculos estructurales, especialmente los relacionados con el transporte marítimo intrarregional, cuyos elevados costos e ineficiencia limitan la expansión del comercio.
“Agradezco sobremanera la invitación que me ha extendido el Centro Unido de Detallistas de Puerto Rico para pronunciar algunas palabras en el marco de su Convención”, expresó Mejía, felicitando al presidente de la entidad, doctor Ramón Barquín, y a los organizadores del encuentro.
