El comunicador Julio Martínez Pozo cuestionó la posibilidad de atribuir responsabilidad penal a empresas por las actuaciones individuales de sus empleados y advirtió que una medida de ese tipo podría afectar derechos fundamentales, como la libertad de expresión.
Durante su comentario en el programa El Sol de la Mañana, Martínez Pozo sostuvo que una clínica solo debe ser responsabilizada cuando los hechos que ocasionen un perjuicio o la muerte de un paciente sean atribuibles directamente a la institución y no a la actuación personal de un médico.
Explicó que, en casos de presunta mala práctica médica o de delitos cometidos por un profesional de la salud, la responsabilidad debe recaer sobre la persona que incurrió en la conducta y no sobre el centro de salud de manera automática.
El comunicador extendió ese criterio al ámbito de los medios de comunicación, al afirmar que la responsabilidad por una opinión o declaración debe recaer en quien la emite y no en el propietario del medio.
Según argumentó, obligar a los dueños de medios a responder penalmente por las expresiones de terceros provocaría un efecto restrictivo sobre la libertad de expresión, ya que muchos optarían por limitar los espacios de opinión para evitar consecuencias legales.
Martínez Pozo también señaló que, aunque las empresas pueden tener responsabilidades patrimoniales o civiles, no deben ser tratadas como responsables penales por actos individuales de sus integrantes.
Finalmente, expresó preocupación por la rapidez con la que, a su juicio, se están conociendo algunas iniciativas legislativas, al advertir que incluso con tiempo pueden cometerse errores, por lo que llamó a evitar la aprobación de disposiciones que consideró incompatibles con la Constitución.










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