La niña que fue arrastrada por una alcantarilla durante un aguacero en el sector Lavapié, San Cristóbal, rompió el silencio y compartió detalles estremecedores de su experiencia tras permanecer más de ocho horas desaparecida.
El caso conmovió al país entero, luego de que la menor fuera localizada con vida, cubierta de lodo y en estado de shock, varios metros lejos del lugar donde fue vista por última vez.
Según relató, la corriente la arrastró con fuerza mientras intentaba resguardarse. Sintió que perdía el control y en segundos ya estaba dentro del sistema de drenaje.
A oscuras, golpeada por objetos y sin entender cómo salir, permaneció atrapada sin saber si alguien lograría encontrarla.
“Pensé que me iba a morir”
En medio de su relato, la menor confesó que creyó que moriría ahogada. En varias ocasiones intentó gritar, pero el sonido del agua no le permitía hacerse escuchar.
Dijo que se aferró a lo que pudo para no ser llevada más lejos y que, aunque el miedo la paralizaba, nunca perdió la esperanza.
Las labores de búsqueda no se detuvieron hasta dar con su paradero.
Fue finalmente hallada por rescatistas que seguían el curso del agua con la esperanza de encontrarla con vida.
Su rescate fue recibido con aplausos, lágrimas y alivio en toda la comunidad.
Respuesta rápida y llamados a la prevención
El evento puso en evidencia las debilidades del sistema pluvial en zonas vulnerables como Lavapié.
Residentes exigieron a las autoridades reforzar la seguridad en los accesos a las alcantarillas, especialmente en épocas de lluvias.
También hicieron un llamado a los padres para mantener la vigilancia sobre los niños cuando llueve, y evitar que se acerquen a los sistemas de desagüe, muchos de los cuales carecen de tapas o señalización adecuada.
Recuperación y trauma
Tras ser rescatada, la niña fue atendida en un centro de salud local.
Aunque físicamente estable, su familia ha confirmado que recibe acompañamiento psicológico para enfrentar las secuelas del trauma.
La menor expresó que quiere volver a la escuela, pero que aún tiene miedo cuando escucha lluvia o ve una alcantarilla.
El testimonio de esta pequeña ha generado una ola de solidaridad.
Organizaciones locales ya se han ofrecido a colaborar en programas de orientación comunitaria y mejoras en la infraestructura del sector.
Lo vivido por la niña ha quedado grabado en la memoria de todo un país que, por un día, contuvo la respiración esperando que su historia terminara con vida.










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