Al menos ocho personas murieron luego de que un avión Cessna 441 se estrellara en una zona remota del oeste de Alaska, informó la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA).
El accidente ocurrió el jueves alrededor de las 14:15, hora local, después de que la aeronave despegara desde Anchorage con destino a la estación aeroportuaria de Cape Newenham.
Según la FAA, el aparato se precipitó al oeste del aeropuerto, donde funciona una instalación equipada con un radar de largo alcance.
Confirmación de víctimas y primeras reacciones
El Comando de Alaska confirmó en la noche del jueves el fallecimiento de las ocho personas que viajaban a bordo. Personal del Escuadrón de Rescate 212, conocido como “Ángel Guardián”, verificó que no hubo supervivientes.
Los nombres de los pasajeros y tripulantes serán divulgados una vez las autoridades notifiquen oficialmente a sus familiares.
La Junta Nacional de Seguridad del Transporte (NTSB) asumió la investigación para determinar las causas del accidente aéreo.
La senadora por Alaska, Lisa Murkowski, expresó sus condolencias a los familiares de las víctimas y a la población del estado. Murkowski identificó la aeronave como parte de las operaciones de Security Aviation, compañía que ofrece servicios de vuelos chárter en distintas zonas de Alaska.
Contexto del área y antecedentes
El centro de radar de largo alcance de Cape Newenham es administrado por el Centro Regional de Apoyo de las Fuerzas Aéreas del Pacífico de Estados Unidos. La instalación forma parte de una red de estaciones de radar remoto destinadas a vigilar aeronaves que operan en el espacio aéreo de Alaska y en zonas próximas a sus fronteras.
Las autoridades mantienen abiertas las investigaciones para esclarecer las circunstancias que provocaron el siniestro, mientras la comunidad local enfrenta el impacto de la tragedia en una región caracterizada por su difícil acceso y condiciones climáticas extremas.
