SANTO DOMINGO. – El Senado de la República Dominicana aprobó este jueves en primera lectura el nuevo Código Penal, compuesto por 413 artículos, sin incluir las tres causales que permitirían el aborto en circunstancias excepcionales. La pieza legislativa fue aprobada a unanimidad y de pie por los 23 senadores presentes, luego de casi cinco horas de lectura íntegra en el hemiciclo.
Este paso representa un nuevo intento por modernizar el marco penal dominicano, cuya reforma ha sido objeto de intensos debates sociales, políticos y religiosos durante más de dos décadas.
Eliminadas nuevamente las tres causales
La aprobación del proyecto en esta etapa se realizó sin contemplar las tres excepciones propuestas por diversos sectores para permitir la interrupción voluntaria del embarazo en los siguientes casos:
Cuando el embarazo pone en riesgo la vida de la mujer. Cuando el embarazo es producto de una violación o incesto. Cuando hay malformaciones incompatibles con la vida.
Diversas organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres y sectores sociales han calificado esta omisión como un retroceso legislativo y una negación de derechos fundamentales, especialmente hacia niñas y mujeres en situación de vulnerabilidad.
Proceso legislativo continúa la próxima semana
Tras esta primera aprobación, se espera que el Senado conozca la segunda lectura del proyecto el próximo martes, para posteriormente remitirlo a la Cámara de Diputados, donde deberá pasar por el mismo procedimiento legislativo antes de ser convertido en ley.
La sesión fue cerrada sin discusión, y la votación se produjo sin objeciones, en un escenario donde no se introdujeron modificaciones significativas al contenido del proyecto, más allá de ajustes técnicos.
Reacciones en espera
Distintos sectores de la sociedad civil, así como grupos feministas y organizaciones de derechos humanos, han advertido que intensificarán las protestas y presiones sociales si el Congreso insiste en aprobar una versión del Código Penal sin incluir las causales que, según sostienen, garantizan derechos básicos y protección frente a violencias extremas.
En contraste, sectores conservadores y religiosos han celebrado la decisión, considerando que representa una defensa de los valores tradicionales y del derecho a la vida desde la concepción.
El proyecto del Código Penal también incluye otras modificaciones en materia de corrupción, tipificación de crímenes de odio, feminicidios, sicariato, entre otros delitos.
