El director ejecutivo del Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (Inabie), Adolfo Pérez, respondió este lunes a los señalamientos surgidos en torno a la participación de jóvenes como proveedores de alimentos para estudiantes, destacando que la edad de los suplidores no constituye por sí misma una irregularidad.
Pérez defendió los procesos de la institución y llamó a diferenciar entre cuestionamientos sustentados y críticas centradas únicamente en la edad de quienes participan en las licitaciones. “Ser joven no es una irregularidad. Lo importante es que cumplan con los requisitos técnicos, legales y de calidad establecidos en los pliegos de condiciones”, afirmó.
Procesos transparentes
El funcionario subrayó que el Inabie mantiene mecanismos de control y supervisión para garantizar que los proveedores cumplan con las normas de calidad y seguridad alimentaria. Recordó que las adjudicaciones se realizan bajo el marco de la Ley 340-06 de Compras y Contrataciones Públicas, y que cualquier suplidor, independientemente de su edad, debe demostrar capacidad instalada, cumplimiento de las Buenas Prácticas de Manufactura (BPM) y condiciones sanitarias adecuadas.
Diferenciar críticas
Pérez insistió en que las observaciones deben enfocarse en aspectos técnicos y no en prejuicios generacionales. “No podemos descalificar a un suplidor solo por ser joven. Lo que corresponde es verificar si cumple con los estándares exigidos. Esa es la verdadera garantía para los estudiantes y para el programa de alimentación escolar”, señaló.
Compromiso institucional
El director del Inabie reiteró que la institución continuará fortaleciendo sus procesos de inspección y supervisión, con el objetivo de asegurar que los alimentos lleguen en condiciones óptimas a los centros educativos. Añadió que se han implementado herramientas de trazabilidad digital y controles más estrictos para evitar irregularidades en la cadena de suministro.
