El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cumplió su amenaza y la Casa Blanca prohibió este sábado la entrada a periodistas de CNN, MS NOW y Político, quienes intentaron acceder a las instalaciones gubernamentales para realizar su trabajo.
“Los medios de comunicación no deberían poder escribir o difundir constantemente ficción y mentiras cuando cubren al presidente de Estados Unidos”, escribió Trump en su red social Truth Social, adelantando que podría extender la medida a otros medios.
Reacciones inmediatas
La Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca (WHCA) denunció el veto por considerarlo una “prohibición a la prensa libre”, recordando que la Primera Enmienda de la Constitución estadounidense protege la libertad de prensa frente a cualquier intromisión del Gobierno.
Los medios afectados también se pronunciaron:
- MS NOW aseguró que tomará medidas legales para defender sus derechos.
- CNN insistió en que la Constitución les ampara para ejercer su labor informativa “sin impedimentos ni interferencias del gobierno”.
- El editor jefe de Político afirmó que defenderán “enérgicamente” la Primera Enmienda.
Opiniones de expertos
El director ejecutivo del Instituto Knight para la Primera Enmienda de la Universidad de Columbia, Jameel Jaffer, advirtió que la medida sería “doblemente inconstitucional”, ya que el grupo de prensa de la Casa Blanca constituye un “foro público” y no puede excluirse a periodistas por sus puntos de vista.
“Numerosos tribunales ya han fallado en contra de este tipo de represalias”, recordó Jaffer.
Antecedentes
La prohibición supone una nueva escalada en la ofensiva de Trump contra la prensa. Al inicio de su mandato, restringió el acceso de la agencia Associated Press (AP) a actos oficiales, y en otra ocasión revocó el pase de acceso a la Casa Blanca del periodista Jim Acosta de CNN, quien logró que se le restituyera.
El caso más citado es Sherrill v. Knight (1977), donde un tribunal de Washington D.C. estableció que el rechazo de acreditaciones debe basarse en criterios explícitos y no puede ser arbitrario.
Próximos pasos
Las dudas jurídicas sobre la decisión de Trump se intensifican y, si la Casa Blanca mantiene el veto o lo extiende a más medios, se anticipa una batalla en los tribunales para definir los límites de la libertad de prensa frente al poder ejecutivo.
