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China acusa a EE.UU. de romper acuerdos comerciales tras nuevas sanciones a empresas vinculadas con Xinjiang

China acusó este sábado a Estados Unidos de “apartarse gravemente” del consenso alcanzado para mantener estables las relaciones económicas y comerciales bilaterales, luego de que Washington anunciara nuevas restricciones contra empresas chinas presuntamente vinculadas con trabajo forzoso en Xinjiang. El Ministerio de Comercio de China calificó las medidas como un acto de “coerción económica” y cuestionó su fundamento, al tiempo que aseguró que Pekín protegerá los derechos e intereses legítimos de sus compañías. La reacción china se produjo un día después de una videoconferencia entre representantes económicos de ambos países, que, según Pekín, permitió mantener un diálogo “franco, profundo y constructivo” sobre la estabilidad de las relaciones comerciales. Pekín rechaza acusaciones sobre Xinjiang El Gobierno chino negó las acusaciones estadounidenses sobre trabajo forzoso en Xinjiang y afirmó que “no existe el llamado trabajo forzoso” en esa región. Asimismo, pidió a Washington detener lo que calificó como una campaña de “difamación” contra Xinjiang y cuestionó el uso de medidas restrictivas contra empresas chinas. EE.UU. amplía restricciones El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos anunció la incorporación de 43 empresas chinas a la lista de entidades sujetas a restricciones de importación bajo la Ley de Prevención del Trabajo Forzoso Uigur (UFLPA). Con esta actualización, la lista alcanza 187 empresas, en la mayor ampliación desde la entrada en vigor de la legislación en 2021. Las nuevas restricciones comenzarán a aplicarse el próximo 3 de agosto. Persisten las tensiones entre Washington y Pekín Las nuevas medidas se producen pese a los esfuerzos recientes por estabilizar la relación entre ambas potencias. Las diferencias comerciales y políticas continúan marcando el vínculo entre Washington y Pekín, especialmente en asuntos relacionados con derechos humanos, cadenas de suministro y acceso a mercados. China y Estados Unidos habían mostrado señales de acercamiento tras la reunión entre sus presidentes, Xi Jinping y Donald Trump, celebrada en mayo, en la que acordaron buscar mecanismos de cooperación y avanzar hacia una mayor estabilidad económica.

China acusó este sábado a Estados Unidos de “apartarse gravemente” del consenso alcanzado para mantener estables las relaciones económicas y comerciales bilaterales, luego de que Washington anunciara nuevas restricciones contra empresas chinas presuntamente vinculadas con trabajo forzoso en Xinjiang.

El Ministerio de Comercio de China calificó las medidas como un acto de “coerción económica” y cuestionó su fundamento, al tiempo que aseguró que Pekín protegerá los derechos e intereses legítimos de sus compañías.

La reacción china se produjo un día después de una videoconferencia entre representantes económicos de ambos países, que, según Pekín, permitió mantener un diálogo “franco, profundo y constructivo” sobre la estabilidad de las relaciones comerciales.

Pekín rechaza acusaciones sobre Xinjiang

El Gobierno chino negó las acusaciones estadounidenses sobre trabajo forzoso en Xinjiang y afirmó que “no existe el llamado trabajo forzoso” en esa región.

Asimismo, pidió a Washington detener lo que calificó como una campaña de “difamación” contra Xinjiang y cuestionó el uso de medidas restrictivas contra empresas chinas.

EE.UU. amplía restricciones

El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos anunció la incorporación de 43 empresas chinas a la lista de entidades sujetas a restricciones de importación bajo la Ley de Prevención del Trabajo Forzoso Uigur (UFLPA).

Con esta actualización, la lista alcanza 187 empresas, en la mayor ampliación desde la entrada en vigor de la legislación en 2021. Las nuevas restricciones comenzarán a aplicarse el próximo 3 de agosto.

Persisten las tensiones entre Washington y Pekín

Las nuevas medidas se producen pese a los esfuerzos recientes por estabilizar la relación entre ambas potencias. Las diferencias comerciales y políticas continúan marcando el vínculo entre Washington y Pekín, especialmente en asuntos relacionados con derechos humanos, cadenas de suministro y acceso a mercados.

China y Estados Unidos habían mostrado señales de acercamiento tras la reunión entre sus presidentes, Xi Jinping y Donald Trump, celebrada en mayo, en la que acordaron buscar mecanismos de cooperación y avanzar hacia una mayor estabilidad económica.

Steffany Baez

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