Ismael “El Mayo” Zambada García, cofundador del Cártel de Sinaloa, se declaró culpable este lunes en una corte federal de Brooklyn, Nueva York, por cargos de conspiración bajo la Ley RICO y por liderar una empresa criminal continua vinculada al narcotráfico internacional.
La decisión de Zambada marca un hecho histórico en la lucha contra las organizaciones criminales transnacionales, dado que durante décadas se mantuvo como uno de los capos más poderosos e inalcanzables del narcotráfico en México.
Condena ejemplar
De acuerdo con el expediente judicial, el narcotraficante de 77 años recibirá una sentencia de cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.
Además, el fallo contempla el decomiso de aproximadamente 15 mil millones de dólares en bienes y activos ligados a sus operaciones ilícitas.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos calificó la declaración de culpabilidad como una victoria sin precedentes contra la estructura del Cártel de Sinaloa, organización que se ha mantenido en actividad por más de cuatro décadas y que ha tenido una fuerte influencia en el tráfico de drogas hacia Norteamérica y Europa.
Un golpe a la estructura criminal
La fiscal general Pam Bondi destacó que la confesión de Zambada representa un duro golpe a los carteles que operan de manera transnacional.
Señaló que este paso judicial envía un mensaje contundente a quienes aún forman parte de organizaciones delictivas, al dejar en claro que tarde o temprano la justicia alcanza a los responsables.
“El Mayo” era considerado uno de los últimos grandes líderes históricos del narcotráfico mexicano en libertad, tras la captura y condena de Joaquín “El Chapo” Guzmán.
Su sometimiento ante la justicia norteamericana evidencia el alcance de las investigaciones conjuntas entre agencias internacionales y gobiernos aliados.
Contexto regional
La caída de Zambada podría tener repercusiones en el reacomodo interno de los carteles en México, donde facciones rivales del Cártel de Sinaloa y del Cártel Jalisco Nueva Generación disputan rutas estratégicas de trasiego de drogas.
Expertos consideran que el vacío de poder que deja esta sentencia podría intensificar la violencia en algunas regiones del país.
El proceso judicial contra Zambada continuará en los próximos meses hasta su sentencia formal, aunque el gobierno estadounidense ya ha dejado claro que no habrá espacio para apelaciones ni beneficios de reducción de condena.










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