Las fuertes lluvias del sábado en Caracas y dos estados del norte de Venezuela dejaron al menos seis personas desaparecidas y decenas de viviendas afectadas, además de desbordamientos de quebradas e inundaciones, según informaron este domingo varias autoridades.
En la capital, una madre y su hijo fueron arrastrados por la crecida de un río y permanecen desaparecidos, de acuerdo con el viceministro para la Gestión de Riesgo y Protección Civil, Juan Oti.
Desaparecidos y viviendas afectadas
En el municipio Guaicaipuro (Miranda), equipos de rescate buscan a una pareja que se encontraba con su hija en un vehículo que cayó en una quebrada; la menor fue salvada y trasladada a un hospital, informó el alcalde Farith Fraija, quien reportó 36 viviendas afectadas tras más de cuatro horas de intensas precipitaciones.
En el estado Aragua, el alcalde Juan Sánchez confirmó la búsqueda de dos personas que estaban en un vehículo arrastrado por la crecida de un río en el municipio José Félix Ribas.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, señaló que las lluvias, producto de la onda tropical número 40, causaron “estragos importantes” en varios sectores de Caracas, entre ellos La Vega, donde vecinos limpiaban este domingo sus viviendas y negocios de la tierra y basura arrastradas por el agua.
Emergencia climática y críticas
En la autopista Valle-Coche, entre 60 y 70 vehículos quedaron atrapados tras el desbordamiento de un río, lo que dejó aproximadamente 20 personas lesionadas, según el jefe de Gobierno de la capital, Nahum Fernández.
Rodríguez ordenó la activación del sistema de protección civil y advirtió nuevamente sobre los efectos de la emergencia climática global.
Sin embargo, voces opositoras como la del diputado Stalin González criticaron la falta de prevención y mantenimiento: “Año tras año llueve y se inundan las mismas calles y avenidas”, escribió en X, señalando que las comunidades siguen pagando las consecuencias de la ausencia de soluciones estructurales.
Venezuela aún se recupera de los devastadores sismos del 24 de junio, que dejaron más de 6,400 muertos, 17,900 personas sin vivienda y daños materiales estimados en 19,600 millones de dólares por el Banco Mundial, lo que agrava la vulnerabilidad del país ante nuevas emergencias naturales.
