La Policía Nacional informó este lunes sobre el seguimiento a dos hechos violentos que conmocionaron a distintas comunidades del país durante el fin de semana: la agresión a un menor en San Cristóbal y el asesinato de una joven en Haina, presuntamente cometido por un agente de la institución.
El vocero policial, coronel Diego Pesqueira, calificó ambos sucesos como inaceptables y aseguró que se están tomando medidas para localizar y someter a los responsables de estos crímenes.
Caso del menor agredido en San Cristóbal
Pesqueira explicó que uno de los hechos bajo investigación corresponde a un niño de 12 años, agredido por un hombre conocido solo como “Pinguilino”, en un billar del sector Jeringa, San Cristóbal.
El agresor fue captado en video golpeando de forma brutal al menor, lo que generó indignación en la comunidad y en las redes sociales.
El Ministerio Público, a través de la jurisdicción especializada de Niños, Niñas y Adolescentes, lleva el caso y trabaja junto a la Policía Nacional en la búsqueda y captura del responsable, quien permanece prófugo.
Feminicidio en Haina
El segundo hecho señalado involucra a un agente raso de la Policía, identificado como Henry Rafael Torres Rosario, de 26 años.
Según las investigaciones, el uniformado está acusado de matar a puñaladas a su expareja sentimental, una joven haitiana de 22 años, en un hecho ocurrido en el sector San Isidro, municipio Santo Domingo Este.
La víctima, identificada como Anllelina, fue atacada en su residencia durante la madrugada del sábado. Vecinos alertaron a las autoridades, pero la joven falleció a causa de las graves heridas antes de recibir asistencia médica.
Operativos de búsqueda
El vocero de la Policía aseguró que el raso ya fue ubicado y que los operativos de captura están en marcha.
La institución reiteró su compromiso de garantizar justicia en este caso y enfatizó que ningún miembro de sus filas está por encima de la ley.
De igual forma, reiteró que se dará seguimiento a la agresión contra el menor en San Cristóbal hasta presentar al acusado ante los tribunales.
Estos dos hechos han desatado preocupación social, reabriendo el debate sobre la violencia contra menores y mujeres, y sobre la necesidad de reforzar mecanismos de control dentro de la propia Policía Nacional.
