La República Dominicana anunció este viernes el retiro de su embajada en Nicaragua mientras persistan las condiciones que, según el Gobierno dominicano, afectan el ejercicio de las libertades fundamentales y los principios democráticos en esa nación centroamericana.
La decisión fue dada a conocer por el ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Víctor “Ito” Bisonó, durante su participación en la Trigésima Primera Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores de la Organización de los Estados Americanos (OEA), celebrada en Washington, Estados Unidos.
Durante su intervención ante los representantes de los Estados miembros del organismo hemisférico, Bisonó informó que el Gobierno dominicano tomó la determinación de retirar su representación diplomática en Nicaragua hasta que se produzcan cambios en las circunstancias que, a juicio de las autoridades dominicanas, afectan el funcionamiento democrático en ese país.
“Hago pública, en la presente Consulta de Cancilleres, la decisión dominicana de retirar nuestra embajada en el hermano país de Nicaragua hasta tanto persistan las condiciones que aquí hemos denunciado”, expresó el funcionario durante el encuentro.
La reunión de la OEA fue convocada con el propósito de examinar la situación nicaragüense y evaluar posibles acciones dentro del marco establecido por la Carta de la Organización de los Estados Americanos, la Carta Democrática Interamericana y las disposiciones del derecho internacional.
Según informó el Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Dominicana en un comunicado, la posición asumida por el país responde a los lineamientos de política exterior impulsados por el presidente Luis Abinader, cuya gestión ha señalado la defensa de la democracia, el respeto a los derechos humanos y el fortalecimiento de las instituciones como elementos centrales de su agenda internacional.
Durante su intervención, Bisonó sostuvo que la respuesta de la comunidad regional no debe limitarse únicamente a declaraciones o pronunciamientos diplomáticos, sino que debe traducirse en acciones concretas orientadas a respaldar los valores democráticos y los derechos fundamentales en el continente.
En ese sentido, manifestó la disposición de la República Dominicana de colaborar con las iniciativas que impulse la OEA en el marco de sus competencias para promover el cumplimiento de los compromisos democráticos asumidos por los Estados miembros.
El funcionario también aprovechó el escenario para recordar que numerosos países de América Latina han experimentado en distintos momentos de su historia procesos marcados por regímenes autoritarios y restricciones a las libertades públicas. Afirmó que esas experiencias deben servir como recordatorio de la importancia de preservar la institucionalidad democrática y garantizar el respeto a los derechos de los ciudadanos.
Bisonó señaló que la historia de la región ha demostrado las consecuencias que pueden generar los retrocesos en materia democrática, por lo que consideró necesario mantener una posición firme en defensa de los principios recogidos en los instrumentos regionales.
La decisión dominicana se produce en medio de un debate regional sobre la situación política de Nicaragua, tema que ha sido objeto de análisis y discusión en diversos foros internacionales durante los últimos años.
Con el retiro de su embajada, la República Dominicana marca una nueva postura diplomática frente al escenario nicaragüense y se suma a las iniciativas impulsadas en organismos internacionales para abordar las preocupaciones relacionadas con el fortalecimiento de la democracia y el respeto a los derechos humanos en la región.
La medida permanecerá vigente, según lo anunciado por las autoridades dominicanas, mientras continúen las condiciones que motivaron la decisión comunicada durante la reunión extraordinaria de cancilleres de la OEA en Washington.
