El doble campeón olímpico y mundial Félix Sánchez recibió la distinción de encender el pebetero de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, en un acto que se convirtió en un homenaje al considerado más grande atleta dominicano de la historia.
Un cierre memorable
El momento marcó el final de un espectáculo de más de tres horas, caracterizado por un despliegue de tecnología, música y expresiones culturales. Sánchez tomó la antorcha y recorrió 600 metros del óvalo del Estadio Olímpico Félix Sánchez, saludando a un público que lo ovacionó sin descanso, como si aún quedara pendiente celebrar en casa la carrera que catapultó al deporte dominicano al escenario mundial.
Recorrido de la antorcha
La ceremonia incluyó un relevo simbólico que honró a las figuras que cimentaron el olimpismo dominicano:
- Carla Read García Muñoz, nieta de Ulises García Saleta “Wiche”, padre del olimpismo dominicano, inició el recorrido.
- La antorcha pasó luego a Aida García Repley, nieta de Enrique Repley Marín, y posteriormente a descendientes de Roque Napoleón Muñoz, primer dominicano miembro del COI.
- José Joaquín Puello Herrera, expresidente del COD y gestor de los Panamericanos 2003, recibió la llama y la entregó a la exvoleibolista Milagros Cabral.
- El relevo continuó con el exaltero Amaury Cordero, el exbaloncestista José “Boyón” Domínguez, la expesista Yudelquis Contreras, el expelotero Juan “Piñao” Ortiz, la exbaloncestista Teresa Durán, el propulsor Isaac Ogando, el exboxeador Félix Díaz y el paralímpico Robert de los Santos, hasta llegar finalmente a Sánchez.
La llama encendida
Tras dar la vuelta a la pista donde en 2003 conquistó el oro panamericano, Sánchez subió a la tarima central, apuntó hacia el pebetero y activó el sistema de luces con drones, encendiendo la llama que permanecerá viva hasta el 8 de agosto, fecha de clausura de los Juegos.
Homenaje a generaciones
El acto rindió tributo tanto a los pioneros que construyeron la base del deporte dominicano como a los exatletas que marcaron las últimas seis décadas, dejando sus nombres escritos en letras doradas.










Agregar comentario